¿Qué hay en un nombre? Para los OMG (organismos modificados genéticamente) y los orgánicos una gran cantidad de disparates

Publicado el 29 de mayo de 2015 por ACSH

 

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He aquí una pregunta para nuestros lectores: ¿Cuándo un OMG resulta nos ser un OMG? Una respuesta científica adecuada sería algo como la siguiente: toda la agricultura (y en realidad toda vida) ha sido modificada genéticamente en algún momento sea por el hombre o por otra especie (por ejemplo, bacterias o virus) y por ello todo organismo es un OMG.
Sin embargo, el mundo no está dirigido por una ciencia apropiada, está dirigido por políticas y “preocupaciones”, y esto hace que sea muy difícil obtener una definición legal de los OMG. Aquí en Estados Unidos, si un gen pudo haber sido introducido en una planta de manera natural, puede aún llamarse “orgánico” aunque el proceso para introducir ese gen en la planta fuera altamente científico. Una gran cantidad de alimentos que consumimos (y que irónicamente pueden llamarse orgánicos) son creados por un método que los horrorizaría – mucho más que lo que les podría preocupar respecto a los OMG.
El Dr. Josh Bloom del ACSH explica: “Las nuevas razas y variedades de…todo son creadas cuando el ADN es suficientemente modificado como para crear algo con propiedades diferentes. Antes de que apareciera la tecnología para la MG (modificación genética) así es cómo se hacía frecuentemente: las semillas eran sometidas a sustancias químicas carcinogénicas, tales como el metanosulfonato de etilo – una sustancia química que aterroriza a los químicos que necesitan utilizarla en el laboratorio.”
Continúa, “Los carcinógenos actúan dañando (y de esta manera modificando) el ADN de tal manera de que ya no funcione como se “supone que debería”. Esto puede ser muy malo para el hombre pero logra exactamente lo que debe lograr con las semillas. El ADN mutado da origen a una nueva especie.”
Si esto suena mal, el otro método usado probablemente suene peor. Explica el Dr. Bloom, “Otra manera para dañar el ADN es exponiéndolo a radiación nuclear. Al igual que el método químico, este método ha sido usado desde la década de 1930. Muy probablemente hemos comido productos creados por estas “técnicas naturales”. La lista de cultivos creados de estas maneras es muy extensa: pomelos, naranjas, manzanas cerezas, peras, uvas. ¿Son peligrosos? No – una vez que se han producido las nuevas semillas no hay ni una pizca de la sustancia química o de radiación en ellas.
Nicholas Staropoli del ACSH dice, “Dado lo que acaba de leer, el proceso de MG que logra lo mismo, aunque de una manera más precisa y más rápida, ¿le suena tan mal?
Todo se reduce a esto: las plantas creadas por el proceso de mutagénesis son consideradas no-OMG porque los cambios al ADN del organismo son endógenos. Sin embargo, el utilizar tecnología de precisión para introducir un gen exógeno de otra planta misteriosamente lo transforma en un OGM. ¿Tiene algún sentido esto para alguien?
Es esta definición, débil, inconsistente y arbitraria, la que ahora quieren explotar algunos investigadores al hacer nuevos cultivos genéticamente modificados – evitando así el indeseable término de OGM. Científicos de la Universidad de Copenhagen argumentan que, dada la definición de Estados Unidos, si utilizaran CRISPR (una técnica nueva y altamente específica para editar genes) para agregar nuevamente rasgos “ancestrales”, perdidos con anterioridad, a la versión moderna de la planta, ésta no debería ser rotulada como OGM. De hecho tienen su propio nombre para el producto: rewilding (volver al estado natural). Incluso quieren darle un nombre de fantasía al proceso: precision breeding (cultivo de precisión).
El Dr. Bloom llama al uso de esta terminología “Precisión de M######”.
Aquí hay un ejemplo; el cultivo actual de las plantas de arroz que se siembra en el Sudeste de Asia fueron mejoradas utilizando esta técnica. Se encontró una planta de arroz ancestral silvestre que producía cosechas de bajo rendimiento pero que era increíblemente tolerante a las inundaciones. Por entrecruzamiento, proceso largo, poco preciso y tedioso, los cultivos actuales adquirieron los genes para la tolerancia a las inundaciones de la línea ancestral.
Los investigadores argumentan que el cultivo de precisión no califica como OGM bajo los estándares de EUA: dado que el gen estaba en algún momento en el genoma de la planta silvestre el volver a introducirlo (por cualquier método) podría ser compatible con la definición bastante arbitraria de “orgánico”.
En el futuro, el cultivo de precisión podría ser una herramienta útil para volver al trigo a su estado silvestre porque no es adecuado para el cultivo selectivo debido a que tiene tres genomas. El cultivo de precisión podría usarse para remover los genes de los tres genomas que hacen que la planta sea susceptible a la roya del trigo, una infestación altamente destructiva causada por hongos.
Sin embargo, este tipo de “remarcación” para los OGM no le sienta bien a la gente a ambos lados del pasillo de los OGM. Brise Tencer, el Director Ejecutivo de Organic Farming Research Foundation en Santa Cruz, California dice, “Toman un término que realmente suena maravilloso, pero la ingeniería genética es ingeniería genética”.
El Dr. Gil Ross del ACSH tuvo este comentario: “Escuchen, tengo la necesidad imperiosa de ganar la aceptación pública de la tecnología de los OMG como se la utiliza actualmente en la agricultura. Es triste que se piense que esto es necesario para convencer a los consumidores que los productos de la biotecnología – “alimentos OMG” – son equivalentes, en cuanto a seguridad y nutrición, a los obtenidos por cultivos tradicionales en el laboratorio y en el campo, y las observaciones empíricas de los últimos 20 años lo confirman. Pero este enfoque de “volver a su estado natural” es, en lo que a mí concierne, un montón de paparruchas semánticas, un alejamiento de la ciencia que no convencerá a nadie. Claramente, desde el punto de vista de la salud o de la ciencia, no hay necesidad de encasillar estos productos como “no-OMG” u “orgánico” y desde el punto de vista de las masas anti-OMG ignorantes o corruptas, ni siquiera pasarían la prueba del aliento, por lo poco que importe eso. Esta gente tiene una agenda que no tiene nada que ver con la lógica, por lo que equilibrar ángeles semánticos sobre cabezas de alfileres no les alcanzará. Ni a mí tampoco, aunque por razones totalmente diferentes.”
Y el Dr. Bloom equipara este disparate con los automóviles: “El Modelo Ford T – el primer automóvil “verdadero” – es un automóvil. También lo es un Prius. ¿Deberíamos poner rótulos de advertencia en un Prius? Es bastante diferente y está hecho utilizando tecnología moderna. ¿Lo llamaríamos un OMG?
Artículo original publicado por ACSH (en inglés): http://acsh.org/2015/05/whats-in-a-name-for-gmos-and-organics-a-whole-lot-of-nonsense/
Traducción: ICEES

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